Baila, bailarina…

El ballet es, desde siempre, una de mis pasiones. Además, es un tema perfecto para ambientar una boda romántica y delicada, ¿no os parece? Por eso hoy os presentamos un mosaico de inspiración basado en la estética de la danza, etérea y con una paleta de tonos pastel, maquillaje y melocotón.

1. Martha Stewart Weddings, 2. Snippet & Ink, 3. Flowers by Bornay, 4. Pretty Ballerinas, 5. Divanee, 6. Zanyou.com, 7. Wedding Paper Divas, 8. Simple Simplicities

Me imagino el cóctel de esta boda y casi puedo oír un cuarteto de cuerda interpretando un repertorio en el que, por supuesto, no puede faltar Tchaikovsky. Y, en la decoración, deben estar presentes las plumas y, sobre todo, los tules, imprescindibles en cualquier ballet romántico. ¿Os gustan las lámparas de tul que propone Martha Stewart? Son muy originales, económicas y fáciles de hacer.


Si las lámparas os parecen demasiado temáticas, el tul puede usarse para decorar de forma más sutil. En Dellables nos dan una magnífica idea para crear un espacio sencillo y discreto para la ceremonia.


Este ramo de Flowers by Bornay nos ha cautivado: iría perfecto entre las manos de la novia, pero nos parece que quedaría igual de elegante como detalle de decoración. 


¿Y quién podría resistirse a esta apetitosa mesa de dulces de One Girl Cookies? Nos gusta el detalle del espejo, protagonista indiscutible de las aulas de ballet.


Regalad bailarinas a vuestras invitadas para que puedan cambiarse de calzado cuando ya no soporten los tacones ni un minuto más. Aliviarán el dolor de pies sin perder un ápice de glamour. Os agradecerán el detalle, garantizado. Nos gustan estas propuestas de Pretty Ballerinas. Las primeras son un original kit de emergencia.


Para tener a los niños entretenidos durante la fiesta, preparad un rincón con un espejo y un tocador de camerino y, alrededor, disponed todo tipo de accesorios teatrales y de danza: faldas de tul, diademas, boas de plumas, alitas de cisne, sombreros, abanicos… Los pequeños se lo pasarán en grande disfrazándose, bailando, mirándose al espejo y fotografiándose en poses inspiradas en la danza.

La novia también puede imbuirse del espíritu romántico y elegante del ballet luciendo algunos de estos vestidos. El primero es el modelo Épico de Rosa Clará, de la colección del 2011. Cuerpo palabra de honor con ballenas y falda de tul: ideal para novias tan románticas como Giselle.


Las que se identifiquen más con Odile, el cisne negro, sin duda caerán rendidas ante el modelo Esparta de Rosa Clará, de la misma colección. La falda de tul negro solo es apta para las menos convencionales.


El modelo Alessia, de Novia d’Art, es de la colección 2009. Nos encanta porque nos recuerda a la túnica que lleva Julieta en Romeo y Julieta, el ballet de Prokofiev basado en la obra de Shakespeare.


En el cabello, el moño es casi obligatorio. Quien opte por uno bajo puede acompañarlo de un tocado de plumas, como los modelos Bangkok y Coco, de Rosario Berrocal, o este modelo de Mami’s, un poco más sencillo, disponible en El tocador de la novia.


En El tocador de la novia también encontramos varias tiaras que irían perfectas con un moño alto, tendencia esta temporada. Nos gustan especialmente la diadema de strass de ETN y la tiara de Swarowski y perlitas de Cherry Chau. Si te gustan pero no te ves con moño, pruébatelas con un semirrecogido.


De calzado, os proponemos los modelos Clue y Cosmic de Jimmy Choo, en color maquillaje; los zapatos blancos de Cuplé, con lazo al tobillo; y las sandalias rosas de Pura López, con detalle dorado y lazo al tobillo.


Con todo esto, celebraréis una fiesta que nada tendrá que envidiar a las bodas de Aurora del ballet La bella durmiente. ¡Bailad y bailad hasta desfallecer!
Dedico este post a Paz y Jorge, mis maestros de ballet, que supieron transmitirme amor por el bello arte de la danza.

¡Feliz miércoles!

Lucía

Natalia Nogueira

Precioso!

¡Gracias, cielo!

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