Estos días he tenido un disgusto gordo: me he dado cuenta de que ya soy lo suficientemente mayor para «haber llevado eso». En tercero de carrera tenía unos pantalones pitillo de cuadros rojos. Ayer encontré unos idénticos en Pull&Bear. Me puse a echar cuentas. Hace exactamente diez años que ya viví la moda del tartán....
Detalles que no se olvidan: cambiar la tarta nupcial por un layer cake de higo. Mmmm, me encantan los higos, son tan de verano… ¡Un beso enorme y feliz martes! Indara
¡Buenos días! ¿Queda aún alguien por aquí? ¿Os habéis ido todos de vacaciones a poner la barriga al sol? Si es que en algún lugar del universo hace sol porque mamma mia, yo no veo más que agua, agua, agua. Si estáis ya con los dedos arrugados como yo y no os queda otra que...
Me encantan las invitaciones de boda, formales o informales, en papel, electrónicas, en vídeo y de mil maneras. Siempre que estén hechas con buen gusto, claro. Muchísimas veces escucho el comentario «ay, no, queremos algo diferente, no el típico tarjetón». Y tú piensas, jo, cómo se lo van a currar, seguro que su invitación mola...
Little Muna says
¡Felicidades por ayer! Y tocado grandote sí, pero sin que sea una imposición. Si es la novia la que decide llevar uno estará espectacular y sabrá llevarlo, en el caso contrario es mejor dejar la cabecita al aire
chus says
La verdad es que queda muy bonito pero en mi no lo veo, ya sabes para gustos.... Un besito.
muchochupchup says
Yo me lo pondría más feliz que una perdiz! otra cosa es que me quedara bien! pero ponérmelo me lo pondría!
El sofá amarillo says
@little muna ¡Gracias, guapa! A una novia nadie le impone nada, jajajaja.
@Chus Es arriesgadillo, sí. 🙂
@Muchochupchup Jajajaja, tú como yo. Pero si te gusta y lo llevas feliz seguro que te queda perecto!